Belleza

Meg Ryan tras cirugía plástica, ¿habrá mejorado su autoestima?

Después de ver a Meg Ryan casi irreconocible, nos preguntamos, ¿las cirugías plásticas no reconstructivas en serio mejoran la autoestima?

Meg Ryan sorprendió al mundo entero en la actual Semana de la Moda de París al mostrar un rostro nuevo, ya no tan natural como el que tenía en los 90; es decir, por querer lucir mejor, ella, como muchas otras mujeres, terminan viéndose peor, reduciendo aún más la autoestima que trataban de mejorar.

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No es la primera cirugía plástica a la que se somete esta actriz, de 53 años, y cada vez queda peor. Consultamos al psicólogo André Didyme Dome sobre la relación entre cirugías plásticas y autoestima y nos recordó que el sentido de estos procedimientos es reconstruir o reparar partes del cuerpo que fueron afectadas por accidentes, lesiones o malformaciones.

El experto explica que hay 3 conceptos que toca aclarar: autoimagen, autoconcepto y autoestima.

  • La autoimagen es la percepción que tenemos de nuestro cuerpo
  • La autoimagen lleva al autoconcepto, que es cómo nos definimos frente a los demás
  • La autoimagen y el autoconcepto llevan a la autoestima, que es el amor que se tiene por uno mismo

La idea es que la persona no sufra por su imagen, pues una mala autoimagen, producto de una malformación o lesión, afecta nuestro autoconcepto (soy deforme, soy un monstruo) y termina afectando la autoestima, explica.

La cirugía plástica sí sirve, entonces, para mejorar nuestra autoimagen, el problema surge cuando el autoconcepto no concuerda con la autoimagen; es decir, la persona puede tener un autoconcepto pobre sin tener una autoimagen pobre y eso puede llevar a la ilusión de sentirse deforme, monstruoso o feo sin que en realidad sea así, causando dismorfia, que es verse de una manera diferente a como lo ven los demás.

Si una persona solo se refiere a sí misma desde lo externo, su autoconcepto siempre será pobre y el afán por la perfección corporal puede llevar a la adicción por las cirugías. Lo irónico es que mientras la persona cree que se ve hermosa producto de sus cirugías (Meg Ryan, Renee Zellwegger, Joan Rivers, etc.), todos los demás ven a la persona como alguien deforme y horrible producto de estos procedimientos, aclara.

El psicólogo concluye que la adicción a las cirugías es producto de un comportamiento superficial, narciso, autoreferido y de una autoestima frágil, causado por un autoconcepto pobre. Por eso, no cree que Meg Ryan haya mejorado su autoestima tras la cirugía, pues acabar con su belleza natural dice mucho de su pobre autoconcepto, además, su autoimagen no concuerda con la percepción de los demás.

[Mira también: Peores cirugías plásticas]

¿Qué opinas tú? ¿Crees que las cirugías plásticas no reconstructivas sí mejoran la autoestima? Escríbenos lo que piensas en los comentarios de esta nota.

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