Curiosidades

¿Dejarías la monogamia o tu pareja con estas reglas?

Esta es la experiencia de una periodista que documentó su experiencia en un libro, en él cuenta como su matrimonio se acabó por culpa de las reglas de juego que previamente acordaron.

El libro se llama ‘The Wild Oats Project’, según reseña la revista ‘Time’. En traducción libre el título en español podría ser algo así como ‘El proyecto de promiscuidad consentida’ y la autora, Robin Rinaldi, tenía 44 años de edad –los 18 últimos de monogamia- cuando se embarcó en el proyecto; hoy tiene 50.

Las reglas que fijaron con su pareja eran: no tendrían relaciones serias, no lo harían con amigos mutuos (osea que conocieran los 2) y siempre usarían condón.

Con esto en mente, ella publicó avisos en un sitio de citas online que decían: “Las buenas chicas buscan experiencia… busco hombres entre 35 y 50 años que me ayuden a explorar mi sexualidad… Mis condiciones: encuentros públicos, respeto mutuo, un límite de 3 citas y no involucramiento en algo serio”.

“Era improbable para mí actuar de esa forma. Siempre había sido una persona muy prevenida y algo ansiosa; siempre estuve regida por reglas. Fue algo instintivo, y un empuje muy femenino me llevó a hacer esto. No fue algo realmente planeado, fue más sentido”, dice Rinaldi citada por Time.

A estas alturas usted se estará preguntando qué pasó con las reglas pactadas: ambos las rompieron todas; es decir, sí se involucraron con otros, tuvieron relaciones con amigos mutuos y no siempre usaron condón.

Ella reconoce que el efecto de la experiencia sobre su matrimonio fue devastador (¡se divorciaron!), pero “tenía que hacerlo”, dijo Rinaldi a ‘The Toronto Star’.

Al final del experimento ella había tenido 12 amantes, intentó una relación lesbiana y se involucró en un trío. “Las mayores ganancias no estaban relacionadas con el sexo. Volví a entrar en contacto con la aventura, la chica que amó la vida una vez”, agregó a The Toronto Star. Pero ella se dio cuenta de que su marido se había involucrado seriamente con otra mujer.

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En las explicaciones de Rinaldi a Salon para vivir esta experiencia están tal vez las lecciones que cualquier pareja puede tomar: tal vez fue la falta de pasión, tal vez haberse acostado con muy pocos hombres antes de casarse, o tal vez haber perdido las esperanzas de tener hijos, luego de que su esposo se hizo la vasectomía (muchos creen, tal vez equivocadamente, que las relaciones se hacen más fuertes con los hijos).

Rinaldi dijo a ‘The Toronto Star’ lamentar no haberse acostado con más hombres en sus 20, antes de comenzar a los 26 una relación monógama. “No deseaba irme a la tumba con solo 4 amantes” (Entre sus amigos, dice el periódico, 4 aparentemente la clasificaban casi como monja).

Interrogada por Salon sobre qué hubiera pasado a su matrimonio si no hubieran hecho el experimento de la ‘promiscuidad consentida’, Rinaldi dijo que creía que hubiera habido algo de infidelidad… se hubiera creado una crisis…”.

Rinaldi vive ahora en Los Angeles, con uno de los amantes que le robó el corazón, en una relación que define como “muy normal”.

Tomado de Pulzo

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