Curiosidades

¿Odias madrugar? Tips para levantarte temprano

El despertador suena en la mañana y te cuesta tanto levantarte de tu cama y dices “cinco minutos más de pereza”, pero resulta que esos cinco minutos se convierten en más tiempo y luego te levantas estresada y sales corriendo de tu casa con afán para poder llegar puntual a tu trabajo, tu cita o estudio. Bueno pues para que eso no te pase mas te dejamos algunos tips para que puedas levantarte temprano:

1. Pon el despertador a la misma hora

La eficiencia del reloj biológico aumenta con la rutina, por lo que levantarnos siempre a la misma hora evitará que nos quedemos dormidas o, por el contrario, que pasemos una hora dando vueltas en la cama. Un estudio realizado en la universidad alemana de Lübeck, desveló que nuestro cuerpo tiene en cuenta la hora a la que pretendemos levantarnos para poner en marcha poco a poco las funciones vitales.

2. Descansa durante cinco minutos

No salgas disparada de la cama. La precipitación marcará el resto de tu día. Concedámonos un poco de tiempo antes de ponernos en marcha. Es una forma de decir a nuestro cerebro que no hay ninguna prisa. Podemos repasar mentalmente aquello que vamos a hacer a lo largo del día, recordar algo que esperamos con ganas y, eso sí, evitar no volver a dormirnos.

3. Levántate antes

Una buena idea es acostumbrarse a poner el despertador un poco antes. Levantarnos un poco (o bastante) antes puede ser útil para disfrutar de un ritmo más pausado desde el primer minuto del día.

4. Desayuna bien

Después de un sueño de siete u ocho horas, nuestro cuerpo necesita recuperar nutrientes. Un desayuno equilibrado y fuerte nos dará la energía necesaria y, además, nos ayudará a adelgazar. Como han puesto de manifiesto diferentes estudios, una de las claves para la pérdida de peso es que la primera comida del día sea fuerte, lo que evitará que comamos constantemente a lo largo de la jornada.

5. Pon una canción diferente cada día

Para los amantes de la música, arrancar por la mañana con un tema diferente (y que nos guste) nos ayudará a imprimirle color al día y evitar caer en lo repetitivo. Tómate cinco minutos para pensar qué encaja con tu estado de ánimo, o mejor aún, qué clase de música puede sintonizarte en la frecuencia en la que te gustaría estar a lo largo del día.

6. Haz la cama

Es algo que odiamos por principios. Sin embargo, psicológicamente, es importante salir de casa con los deberes hechos y todo ordenado, puesto que nos liberaremos de la carga que suponen las tareas domésticas. Lavar los platos, hacer la cama, tener todo en su sitio evitará que a lo largo del día vuelva a ocupar nuestro cerebro aquello que tenemos por hacer, y que se irá acumulando al resto de obligaciones diarias.

7. Toma unos minutos para ponerte al día

Al final de la jornada, nos gusta pensar en nosotros mismos, en nuestra familia y amigos, o evadirnos con una película o un libro. Olvidamos el mundo que hay ahí afuera, y hacemos bien. Sin embargo, por la mañana resulta útil ver durante unos minutos la televisión para ponernos al día y afrontar las cosas con más perspectiva. También, revisar la agenda o echar un vistazo a Internet. Es una buena manera de ponernos en contexto antes de comenzar la rutina diaria.

8. Vístete aunque no vayas a salir de casa

Cuando trabajamos en casa o no tenemos que acudir a la oficina, nos gusta remolonear y seguir con el pijama o los pants puestos hasta que es demasiado tarde. Más allá de las razones higiénicas (es la ropa con la que dormimos o nos ejercitamos), cambiar nuestra ropa es una manera de decir a nuestro cuerpo que el día ya ha empezado. Además, llevar puesta ropa con la que se podría salir a la calle –aunque sea una camiseta– proporciona una mayor seguridad y confianza en una misma.

9. Piensa en un descanso a media mañana

Una buena forma de motivarnos para empezar con fuerza es, paradójicamente, pensar en el descanso. Si nos permitirnos tomarnos 20 minutos a media mañana para reponer fuerzas, nos será más sencillo agarrar el ritmo del día. Además, en aquellas jornadas en las que se nos acumulen los compromisos, podemos centrarnos en otros problemas no relacionados con el trabajo y realizar esa llamada a un familiar que llevamos postergando semanas.

10. Pon por escrito lo que quieres conseguir

Todo nuevo día es una oportunidad que se abre ante nuestros ojos, y por eso no está mal ponernos una meta (pequeña, no importa) cada mañana. Si, como decía Ralph Waldo Emerson, “un hombre se convierte en lo que piensa durante todo el día”, el primer paso para alcanzar nuestras metas es centrarnos en lo que realmente importa. Todos lo sabemos; el problema es que no lo recordamos.

Fuente: Publimetro

Facebook Comments

Etiquetas
Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba