Curiosidades

¿Qué es ser infiel?

En momentos de soledad se me viene una pregunta que en mi parecer es relativa del ser que la responda. ¿Hasta donde seré infiel? Me vienen a mi mente diferentes preguntas: pensar en otras personas con deseo es ser infiel, besar a tu pareja e imaginarte con otra persona es ser infiel, mirar con deseo a otra persona es ser infiel, ver a otra persona y desear haberlo esperado para validar la idea de una vida junta es ser infiel, sentir celos de alguien que no es tu pareja es ser infiel, mantener amores platónicos es ser infiel, mantener conversaciones provocadoras es ser infiel, decirle a alguien que te gusta aunque sea prohibido es ser infiel, saber que esa persona quiere lo mismo que tu y ocultarlo es ser infiel, negar que se desea algo mas que una amistad es ser infiel, imaginar entregarse a esa persona es ser infiel, tener una única noche loca es ser infiel, tener sexo sin sentido es ser infiel, estas y mas cuestionamientos me vienen a mi mente y no se exactamente que es la infidelidad; porque son posibles ”Que no son, pero pueden ser”

La delgada línea entre la necesidad continua del ser humano de cambiar y evolucionar de acuerdo con la etapa de la vida en que esté, genera conflictos internos donde la ética, la moral y los perjuicios entran en extremas batallas de las cuales hay momentos donde no se sabe si lo que haces o piensas es correcto o no.

Cuando me refiero que la infidelidad es relativa según el ser que la describa encuentro que entre hombres y mujeres la infidelidad tiene diferentes alcances para algunos hombres imaginarse con alguien diferente a su pareja, desear a otras mujeres, besar y hasta tener sexo casual no es ser infiel, pero esto cambia cuando su pareja experimenta o realiza alguna de estas situaciones sobre todo tener sexo. Esto último tiene la particularidad de producir un sentimiento de dolor profundo en el género masculino a tal punto de quebrar su Ego de Macho Alfa y en algunos casos lograr doblegar su orgullo hasta el punto de cambiar la aptitud de Ser prepotente y convertirlo en un abnegado compañero de vida. Por no decir lo que decía la mamá de una gran amiga “A los hombres les gusta ser Cabr#$%&%”, piénselo mujeres es cierto. Aclaro no les estoy proponiendo que lo debemos hacer pero si miramos alrededor la teoría de la señora Lucia es cierta.

Por otro lado el género femenino es mas flexible en cuestión de que su pareja tenga un encuentro ocasional o sexo casual; la infidelidad es menos grave en un hombre cuando solo se presenta por cuestiones de trago, dolor o en su defecto por provocación de nuestro género siempre y cuando cumpla con una sola regla “solo fue una vez”, tenemos la habilidad cultural o la justificación moral de que fue un desliz creyendo en la esperanza de la promesa de nuestro ser amado de no volver a repetirse; mas sin embargo el saber que nuestra pareja esta teniendo una relación por lo menos platónica que ha tenido cierto tiempo de maduración nos produce unos sentimientos extremos de ira, autocompasión, baja autoestima, cuestionamientos de intensa profundidad de fracaso y frustración al punto de convertir la mas mínima aventura platónica en la tragedia y triste desenlace de la relación. Cuando nosotras encontramos que la relación externa de nuestra pareja ha perdurado en el tiempo, no importa el sentido de la misma; nos genera una transformación en la concepción de la fidelidad. Que causa en muchos casos la explosión de una bomba atómica en nuestro ser, que retumba y quiebra la posibilidad de confianza, seguridad; donde el tiempo se vuelve lento, el peor enemigo del perdón y olvido en casos extremos termina con la posibilidad de seguir en esa relación.

Después de todo lo anterior solo tengo una conclusión que tal vez muchos no compartan; para un hombre su pareja le es infiel cuando ha sostenido sexo o contacto físico con un tercero lo demás es llevadero e inclusive no se cataloga como infidelidad. Por el contrario aunque para nosotras el tener contacto físico es grave es más difícil perdonar una relación alterna que haya perdurado en el tiempo sin importar los alcances de la misma, esto lo confirmamos con el hecho de recriminarnos y negar un simple pensamiento hacia alguien diferente a nuestra pareja. Muchos dirán que estoy loca o que me equivoco, pero a conciencia miren a su alrededor cuantas historias conocemos que reflejan lo que en mi humilde conocimiento estoy relatando, es más, cuántos de nosotros tenemos una historia parecida. 

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