Curiosidades

¿Tu gato será feliz? ¡Averígualo!

Expertos como John Bradshaw, autor del libro Cat sense (El sentido del gato), y coordinador del proyecto científico Horizon, que estudia el comportamiento de nuestros gatos en la actualidad, nos revelan 10 reglas de oro para saber si son o no felices.

1. Un gato feliz tiene espacio para merodear

La primera regla de oro para lograr que el gato casero sea feliz es procurarle espacio suficiente para merodear en casa. “Los felinos domésticos se adaptan bien a la vida en el interior de una vivienda, pero necesitan tener acceso a varias habitaciones de la casa”, señala la Sociedad Española contra la Crueldad hacia los Animales.

2. Necesita camas en distintas alturas

Los gatos caseros necesitan tener camas felinas, una sobre el suelo y otra en alto, que les permita inspeccionar. Ellos tienen la habilidad de convertir los espacios más insospechados en una confortable cama. Sillas, cajones, el interior de un armario y hasta el lavabo son susceptibles de ser aprovechados como lecho de descanso por estas versátiles mascotas.

3. Tiene un arenero protegido

Un gato doméstico necesita un arenero limpio, de tamaño suficiente como para permitirle estar cómodo y, algo muy importante, ubicado en un lugar apartado que le asegure intimidad. Se sentirán más confortables si este cajón de arena se encuentra retirado de ventanas exteriores o cristales, lejos de las miradas indiscretas de otros gatos o felinos ajenos a la casa.

4. Ama las terrazas o balcones

Una terraza o balcón seguro, es decir, tapado con mallas que permitan la entrada de luz pero impidan que el gato se escape, extravíe o sufra un accidente, proporcionará a nuestra mascota un espacio estimulante.

5. Disfruta de una buena dosis de Catnip

Ocho de cada diez gatos sienten una atracción especial hacia la llamada hierba catnip, una planta herbácea de 40 centímetros de largo y hojas aserradas, que desprende un olor similar a la menta. Según la veterinaria española Pilar Ramón, autora del blog Veterinaria en casa, esta hierba “ejerce un efecto narcótico en muchos gatos, disfrutan con ella y no es extraño ver a un felino saltar o correr de un sitio a otro tras haber masticado esta planta”.

6. Un gato feliz tiene rascadores

Para ellos, son indispensables para lijar sus uñas, desestresarse y dejar potentes señales visuales y olorosas al resto de felinos de la casa.

7. También juega con su dueño

Los gatos desarrollan su inteligencia, pero también un comportamiento social, a través del juego. Esto explica por qué es tan importante que el dueño reserve tiempo para jugar con el gato. Los juegos favorecen la salud física del animal, desarrollan su destreza e instinto cazador y fortalecen la relación entre gatos y humanos.

8. Un felino feliz come de forma equilibrada

La alimentación equilibrada del gato es una de las claves para que sea feliz. Es importante no sobrealimentarle y hacerle pasar por la báscula con regularidad para evitar que supere su peso ideal.

9. Un gato contento… tiene compañía

Los gatos, como los perros, son animales sociales, que disfrutan de la compañía de sus dueños. Un gato doméstico que pasa demasiado tiempo solo en casa se aburre y puede acusar otro tipo de consecuencias poco saludables si vive en una soledad excesiva. Vale la pena considerar la convivencia del gato con otros. Solo hay que tener especial atención a la llegada de un nuevo gato a casa: la experiencia puede ser muy positiva y estrechar las relaciones sociales entre los felinos. Pero el encuentro, sobre todo durante los primeros días, debe ser paulatino.

10. Un gato feliz tiene dueños responsables

Cualquier animalito, y más si es un gato, necesita un dueño bien informado, con ganas de entender y estudiar su comportamiento y necesidades, y responsable, que le quiera tal y como es: un felino.

En todo caso, la mayor regla de oro es entender que los gatos no son perros. ¡Así de sencillo!

Fuente: ActitudFem

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