Pareja

Estoy contigo Jineth

Le ofrezco disculpas a los que se sientan ofendidos, por nuevamente referirme al mismo tema pero no puedo pasar por alto una vergüenza e indignación tan grande con Jineth Bedoya.

“A ti Jineth, mujer valiente” capaz de describir con detalles la vejación, la humillación, el dolor de una realidad tan desgraciada e impotente. De gritar todos los días más fuerte que las mujeres merecemos respeto, dignidad y protección en un país gobernado por machos hambrientos de poder que se jactan de vender internacionalmente un país democrático y de oportunidades donde nuestra realidad es igual o peor que la de Sudáfrica.

La violencia sexual, intrafamiliar, sumado a la exclusión de las mujeres en un país donde más del 50.83% somos féminas, donde es peor si somos indígenas, afro descendientes, campesinas o madres solteras.

Se le da credibilidad a hombres miserables, delincuentes y enfermos que a diario acosan, intimidan, ultrajan a nuestras niñas, mujeres, madres, esposas, hermanas, amigas; lo peor es que no tenemos a quien recurrir; y aún más, que defendernos es tipificado como energúmenos tomándose la justicia por sus manos. Cuál justicia si en este país no existe, es un circo de corrupción donde el que tenga más dinero tiene el poder de tomar decisiones. Por primera vez en mi vida hoy siento vergüenza de decir que nací en Colombia.

Lloré escuchando tu entrevista después de la bofetada que te dio disque nuestro sistema de justicia, lloro mientras escribo estas palabras porque sentí tu dolor como si fuera mío, por primera vez puedo decir la frase cliché, “lo siento mucho” porque me está saliendo de mi corazón desgarrado, lo estoy sintiendo como si me hubiese pasado a mí, porque desde hace unos años sigo tu historia y te siento muy cercana a pesar de que nunca nos hemos visto, mucho menos saludado, ni siquiera he asistido alguna de tus charlas. Pero del fondo de mi alma siento tu dolor como si fuera propio, estoy contigo de corazón, a pesar de que nunca me ha pasado algo tan doloroso. Tengo dolor de mujer, de hija, de madre, de esposa, de tía, de amiga, aunque como la mayoría de las mujeres en nuestras calles sufro el acoso, la violencia y lo peor de todo, la indiferencia en momentos de angustia y peligro. Porque como tú, cuando pedimos auxilio o nos enfrentamos a nuestros detractores, nos miran como si estuviéramos locas y no tuviéramos derecho a exigir respeto.

Desde aquí, mi única oportunidad de pronunciarme, te apoyo en tu lucha, en nuestra lucha, no queremos más casos como el tuyo, como el de Rosa Cely, Natalia Ponce, ni Sandra, Marías, Patricias, Ana, Camila; que ninguna otra mujer sufra en manos de un macho sin castigo alguno.

Gracias Jineth por la lucha que llevas a cuesta por mujeres anónimas como yo…. en este país de m#$%&@.

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