Pareja

¿Sabes si tu relación es sana?

Mucho cuidado porque puede ser que no esté tan bien y tú ni siquiera te hayas dado cuenta.

A veces no es tan fácil reconocer que estamos en una relación difícil. Confundimos amor con necesidad y hacemos todo lo posible por obligarnos a creer que estamos bien… Aunque obviamente no sea así.

Tener una relación sacada de un cuento de hadas seguramente era tu sueño desde pequeña, pero conforme pasa el tiempo te das cuenta de que eso es prácticamente imposible. A pesar de ello, tampoco se trata de conformarse o de pasarla mal. ¡Las relaciones no se tratan de eso!

Todas las relaciones empiezan siendo sanas. Un poco de coqueteo, pasión y noches enteras sin dormir por estar disfrutando de su compañía. Todo se siente como sacado de una película romántica. Incluso si algo sale mal, pueden resolverlo fácilmente.

Pero empiezan a pasar los meses y dejan de comunicarse entre ustedes. Y en realidad a eso se reduce la mayoría de los problemas amorosos: Falta de comunicación.

Obviamente no es tan fácil hacerlo como decirlo, pero si aprendes a contarle lo que estás sintiendo y ambos se esfuerzan por comprender a la otra persona, su relación seguramente durará para siempre.

Si tu relación no es sana, seguramente comunicarte con él no es nada sencillo. Además, no es tan difícil reconocer una relación desastrosa. Pelear constantemente es una señal obvia, pero hay mucho más. Si tienes cosas de qué hablar con todos menos con tu chico, si evitas decir lo que sientes por miedo a su reacción o si has contemplado serle infiel con alguien más, seguro tu relación está pasando por una etapa bastante difícil.

Señales

No hay honestidad: Si le escondes cosas a tu galán, seguro estás en una relación poco sana. No se trata de mentiras grandes, el simple hecho de no querer que sepa algo sobre ti, es señal de que algo está mal.

Infidelidad: Recuerda que las infidelidades pueden ser sexuales o emocionales. Si coqueteas con alguien más y esto evita que ames plenamente a tu chico, tienes que hacer algo al respecto.

No hay respeto: En una relación ideal, debería existir respeto. Si él no respeta tus decisiones y tampoco te respeta a ti, es momento de pasar a lo siguiente.

El sexo es lo único: Obviamente el sexo es muy importante en una relación, pero no debería ser lo único. Si sólo estás con él porque es excelente en la cama, en realidad no estás en una relación como tal.

Celos: Los celos son normales, pero hay límites. Si a menudo tienen problemas por celos, ¿para qué siguen juntos? Mejor persigan a la persona que está causando los celos y eviten problemas.

Competencia: Si se la pasan compitiendo en ámbitos profesionales o sexuales, estás en una relación poco sana. Él debería inspirarte a ser mejor, no competir contigo.

Pruebas: Ponerlo a prueba en ciertas cosas es natural al principio, pero después de un rato, ya no tiene sentido. Si todo el tiempo se ponen pruebas para tantear el terreno, no tienen una buena relación.

Estás enamorada del amor: Si sólo estás con él porque tienes miedo a estar sola, en realidad tu relación no es nada buena. Casi siempre es peor quedarte ahí que pasar un par de semanas triste.

Te controla: Si él quiere que cambies cada cosa de ti, no tienen una buena relación. Él debería amarte por quién eres; no intentar convertirte en alguien más.

Nadie cede: Ceder es muy difícil, pero a veces hay que hacer un par de sacrificios para que una relación funcione. Esto es algo que ambos deben hacer para lograr el balance en su relación.

Nota relacionada: Conoce los hábitos de las parejas felices, aquí.

Fuente: Veintitantos 

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